sábado, 16 de septiembre de 2017

Delorian

Viajamos al pasado en sonrisas de pastizales, miradas q se cruzan en enraderas. Viajamos al pasado como el humo de la hojarasca q tanto nos abriga y ya nos contempla. Viajamos al pasado en un beso. Y ahi nos damos cuenta. Que siempre fuimos algo mas que un hermoso recuerdo

Y. B.
Me encandilo y no muero si me das tu abrazo. Me despliego en mil aves y nunca toco el suelo. No duermo. No respiro. Si te siento pero no te miro. Tan sonriente que no me aguantan las persianas que refugian al bobo motor. No contemplo. No lo anhelo. Me voy al faro de mi vida a ver como llegan barcos de lejanias mascullantes y desembarcan ante nuestra grandeza de ser tierra. De ser luna. De ser estrella y planeta. De ser todo pero todo lo que nos completa
Las monedas valen mas de madrugada. Los relojes se miran cuando queremos que el tiempo pase. Los corazones combustan cuando ya ni ellos se bancan. Las palomas se escapan de todo pisotazo mortal. Las iglesias ruegan llenarse. Las nubes se mueven a contrapelo de la realidad. Mis ojos. Mi mirada. Que no me busca que no me quiere encontrar
En cuantas mesas de bar he de naufragar hasta la proxima isla q me vaya a abrazar. El momento, la contemplacion, la mirada misma de alguien que sabe la desdicha del amor. Que ya no sangra y que no tiene fulgor. No se le niega un vaso a la alegria, menos cuando viene a acodarse con nosotros cara a cara. No se le pide limosnas al bobo motor. Se chispea la bujia y se quiere a todo vapor. Se enfrenta a nostalgias q ya no empañan vidrios y q se borran con un soplido. No queda nada en la mesa y yo sin lumbre.  Me pregunto entonces porque al sol le sobra fuego y a mi me falta encendedor.
Andate pero no te vayas nunca. Q la suerte garue sobre tus mejillas. Que la rula no te tenga en sus planes y que aun asi se te sepa un paladin del embelezamiento. Que no te rindas aun cuando te bajen en una camilla del ring. Que sos la piedra de la gomera en busca de ese pajarito que se te condene al exito y  nunca pare de volar. Que la suerte es cosa grela pero hay que saberla tentar

sábado, 18 de febrero de 2017


Desperdigarme en atardeceres siempre fue mi afición. Esperar por las noches en trincheras y con el amor al pecho ha sido mi batalla. Bombardearán y vendran por ti una y mil veces, pero tu corazon latira de adrenalina y a los dioses gracias nunca pero nunca dejara de fluir ese magma por dentro que algunos llaman sangre.
Vierte tu sangre a la Tierra, que florecerán mil jazmines que llevaran su aroma por el campo de batalla y a eso no hay bomba que lo apague


Con la nariz al cielo aspiro las estrellas, las muevo. Toco la luna con mis parpados y es la hierba que me alberga la que me da calor y templanza.
No me muero, No estoy muerto. Solo estoy viajando a infinitas galaxias
No anhelo, no contemplo. Soy parte del universo
Lato al unisono con la tierra. Soy barro, soy fuego, soy madera en movimiento.
Busco a simbronazos mi hetereo lugar en la galaxia. Busco y no encuentro otro mejor lugar que aqui,
sobre la hierba en constante vuelo eterno


Soy la parafernalia de un mundo irreal, de gentes q gastan sus dientes sin un deseo de alimentar. Soy sueño de una noche de verano patada q se da al fondo del mar. Soy pupila y retina del universo ,contemplacion elastica de deseos. Lagrimas de cemento y puños de acero. Soy arbol donde sopla el viento. Soy ladrillo de este gran castillo .solos somos hijos de los piojos, abuelos de la nada,


Mi cuaderno, su birome, la sangre azul que se me vierte sobre él. Escribir hasta morir. Un rayo me atraveso el seso y me contestó. La lluvia me anhela y es el verde resplandecer de un bosque el que tienen mis ojos. La serranía tan proxima a mis costillas y el cantar de un gorrion que me invita a pasear. No se volar le digo. me cierra los ojos y me siento flotar

lunes, 19 de septiembre de 2016

Un y Verso



Siempre llevaba su puño derecho cerrado. Decia que alli escondia el secreto del universo. O al menos uno de ellos. El que el tenia. La gente se intrigaba pero no se atrevia a preguntar demás. En cambio buscaban que el cometiese un error y abriera su puño. Nunca sucedia. Mates a contramano, un choque los cinco, dar la mano, tirarle un pelotazo. Para todo, él tenia la manera de evitar abrir su puño derecho.

Y asi transcurrian sus dias. En el trabajo, en la casa, en el barrio, con los amigos. Nunca abria su puño.

Un dia sin descuidarse, el amor se le presentó. Se le acercó y lo invito a caminar por los senderos rosendos que los llevaban a la contemplacion y al disfrute del otro.

En ese momento ella estiró su mano, él accedio. Al abrir su palma, miles de palomas volaron, ya nadie nunca las pudo atrapar. Salian de a montones. Hoy esas palomas llenan la ciudad, los campanarios de iglesia, las estaciones de tren.

Ese era su secreto.


Un dia quiero q me regales un beso le dijo ella levantando apenas su cabeza e imantando su mirada. El le llovio sobre sus labios y se desparramo por su cuello. La noche invitaba, los grillos habian hecho un silencio expectante, metaforico. Sus corazones redoblaron sus latidos. Estaban nerviosos. Hacia cuantas vidas no sentian eso. Sin duda alguna se estaban esperando hacia mucho, sin duda alguna no sabian cual seria la proxima vuelta que los volveria a cruzar. Ahora quedaba disfrutarse en un siempre presente. Ahora quedaba la eternidad y un rato mas.

Y aun yo te recuerdo

Aun recuerdo aquella vez en la  que pense en que estaria pensando sobre como seria cuando este recordando este preciso momento como aquella vez


miércoles, 20 de mayo de 2015

El día que la Locura le gano a la Cordura. (dedicado a Eduardo Galeano)

Hubo hace muchos pero muchos años, tantos que ni la humanidad los recuerda, un partido de futbol en el que se dirimieron dos posiciones enfrentadas por su estado mental , en un partido de futbol del que hoy se rescatan apenas algunos relatos perdidos en la odisea del tiempo y el espacio. No se sabe hace cuanto ni donde, no se sabe quienes vistieron tales camisetas ni quienes marcaron los goles, pero si se sabe cuales fueron los equipos. De un lado y con una camiseta gris con cuellito y bien planchadita, estaban los de La Cordura Futbol Club. Representada por personas prolijas que peinaban sus pelos a la media americana, bien afeitaditos, las medias hasta la rodilla y los botines tan lustrados que se podía ver el reflejo del sol. Todos ordenados en fila, con sus nombres en las camisetas y un número que los condenaba a mantenerse dentro de un cuadrante en la cancha. Del otro lado estaban Los Colifatos Futbol Club, y sus camisetas eran totalmente distintas, los números ( si es que lo tenían) estaban expresados con anagramas, sudokus, adivinanzas y hasta sueños de la quiniela. Decían que ellos eran más que un número, en tal caso eran una metáfora numérica que al querer pasarlo a un número comun y ordinario , podía ser cualquier resultado. No querían estar prefigurados o no sabían estarlo. Cada camiseta tenía un diseño totalmente distinto, y sus colores variaban  en una amalgama que quizas fuese imposible para el simple espectador distinguir. A ellos eso no les interesaba estandarizarse bajo ningun color, por algo eran Los Colifas y representaban a la locura. Mientras que sus oponentes, Los Cuerdos se burlaban de ellos  por su apariencia desalineada y sus pocas posibilidades de poder llegar a generar un juego lo suficientemente noble como para ser vencidos por aquellos.
Sabemos por documentos de la época que el partido se desarrollo en un estadio preparado para la ocasión. Con vallas de seguridad, con tribunas para los unos y los otros y con un operativo policial que envidiaria cualquier organización del deporte mundial. No sabían qué podía pasar, sobre todo cuando en la tribuna de los Colifas había tanto loco suelto.  El juez dio a elegir la cara de la moneda para iniciar el saque. Los Cuerdos eligieron Cara y los colifatos Canto ( aspecto imposible de la moneda a salir) El juez sin más remedio arrojó la moneda y cayó Seca. Ahí se produjo el primer paradigma ¿ quién debía sacar?
Por proximidad electiva y porque las reglas lo acompañaron, ganaron los cuerdos que sacaron del medio.
El partido comenzó y el medio campista de los cuerdos retuvo la pelota unos segundos en el medio. Nadie lo venía a marcar. Un delantero, el 9 , escapó por el medio, llegó al area y con un pase centro del medio campista a los pies clavó el primer gol… El arco estaba vacío. El arquero estaba distraido con el andar de un grupo de hormigas que iba desde el arco hasta el corner , donde cerca se encontraba un hormiguero gigante.  El 9 festejó por ser su primer gol en este clásico e inmediatamente fueron al punto central de la  cancha. Le tocaba sacar al Colifatos Futbol Club. Sacó uno que estaba cerca del medio campo y se la pasó a otro que tenía aún más cerca. Este se puso a pisar la pelota con los dos pies, la enredo entre sus piernas y la tiro por arriba suyo. La jugada fue espectacular, habia inventado La Bicicleta… lamentablemente nadie lo marcaba. El balón le cayó en sus pies y timidamente emprendió la carrera hacia una de las líneas del lateral… se le fue la pelota y marcaron un lateral para El Cuerdos Futbol Club. Los Colifas se miraban, no entendían de reglas y mucho menos del deporte marcado del fútbol. Así fue que El 7 de La Cordura sacó el lateral, se la pasó al 8 que gambeteo a un Colifa inerte y viendose cara a cara con el arquero pateó al arco desconfiando de que este la vaya a agarrar. El balón se clavo en un angulo y el jugador inmediatamente festejó… Pero ahora más apagado que el anterior. No entendían bien que pasaba en este clasico universal. Apenas elevó sus brazos y miró a la tribuna que era un poco más energica. Entre los que lo abrazaron estaba el arquero, quien lo felicitaba por haberla clavado ahí. Le pareció maravilloso y desafiante.
Nuevamente Los colifatos volvían a sacar del medio. Sin entender mucho las razones de tal reglamento, el mediocampista, que ahora era el arquero antes mencionado, metió un bombazo hacia su arco y mientras el balón se dirigia hacia su meta, el iba corriendo por debajo. Llegó unos segundos antes que la pelota e hizo una jugada que siglos más tarde un arquero colombiano imitaría… El escorpion. El arquero fue ovacionado por su tribuna, había hecho una pincelada de arte en su propia meta y con un disparo suyo. Una obra totalmente inédita hasta el momento. Los colifatos se abrazaban y festejaban la hazaña, mientras que en la distracción el 11 rival agarró la pelota y le mando un terrible bombazo que puso el marcador 3 a 0. Los cuerdos celebraron pero fue una expresión tibia. Apenas se había oido un susurro. Mientras que Los Colifas aun no podían creer la jugada que había hecho su arquero.
La tribuna de La Cordura miraba con recelo estos movimientos y si bien los sorprendían no podían parar de juzgarlos. “ eso no es futbol”, “ que se vayan a sus casas” , “ que los encierren en algun lado” Se podía oir entre los fanaticos de La Cordura. El partido siguió su desarrollo, pero pocos entendían lo que pasaba. Pocos eran los Colifas que se divertían inventando piruetas, hazañas y retruques que poco tenían que ver con el metódico deporte futbolistico. Los goles seguían lloviendo y el desarrollo era anormal en estas condiciones.
Ya con el tanteador bastante desparejo y los jugadores de La Cordura totalmente cansados, desanimados y aburridos, hubo una jugada que fue clave y fue por parte de los Colifas. En un saque de arco el arquero se la había pasado de cabeza al defensor ( no se sabía si estaba permitido pegarle con tal parte del cuerpo, pero aún así lo hizo y el reglamento nada decía al respecto) luego la tomó uno que andaba ahí cerca y medio pisandose los cordones cruzó sus piernas y mando algo que luego fue llamado Rabona, se la puso en el pecho al que se había mandado la bicicleta, quien nuevamente la volvió a hacer, pero esta vez con un marcador incisivo frente a él, al bajarla no dudo un segundo en atrapar el balón con los pies , y haciendo una vertical y dejando salir el balon en la altura mandó un centro que le quedó en una mala posición al delantero quien en ese momento quedó alucinado con un sol dorado que los alumbraba y queriendo pegarle una patada al cielo metió un chilenazo que fue una pelota a dirimirse entre el arquero y otro jugador que al ver que no llegaba se tiró en una zambullida a la pileta y metio un palomazo que termino por desviar la pelota al palo izquierdo del guardametas. El balón entró y los Colifas se abrazaron como locos, pero como locos en serio. Cantaban, gritaban. Se agarraban unos a otros y se lanzaban a los aires. Se hacían cocochos. Ni ellos podían creer tal magnificencia artística. Celebraban la magia con la que habían sortiligeado al equipo rival. Poco les importaba ir perdiendo por una diferencia de diez o de cien goles. Los Colifas no necesitaban de cantidad, necesitaban de calidad. El partido pretendió seguir. Pero quizas el extasis consumado en aquel pequeño gol artistico habia dado orígen a algo que no sabían de sí mismos Los Colifas. Y era que podían hacer de un juego totalmente estructurado y reglado, un juego artistico, lleno de metaforas y fantasía que poco tenía de deportivo y competitivo. Pero fue imposible. Al arrancar el segundo tiempo ya todo estaba perdido. Los jugadores no se presentaban al campo de juego, estaban distraidos haciendo cualquier otra cosa. El arquero perseguidor de hormigas ahora había intervenido el arco con hormigas que iban y venían, el habilidoso bicicletero no paraba de hacer piruetas con los alambres enresortijados que tenía por piernas. Los supuestos delanteros habían inventado una canción hermosa que cantaban a coro al arquero rival. Todo era un desmadre si se lo pensaba desde lo deportivo. El partido debió ser suspendido porque Los Colifatos no pudieron verse subsumidos bajo las reglas de un deporte que ya poco les interesaba y en el que habían encontrado la belleza por fuera de sus normativas. Una roja al hombre que se puso a girar el balon sobre un dedo, otra roja para aquel que la embolzó en su camiseta y le mandó saludos a su mujer embarazada en la tribuna. Doble roja para el coro de delanteros que no paraba de cantar y cantar.
Como es de obviarse, el Cordura Futbol Club ganó tal encuentro. Pero se fueron con sus caras largas y sus ropas impecables a sus hogares, apenas un breve silencio los acompañó. En cambio Los Colifatos festejaron, y festejaron como si hubieran sido campeones universales. Su tribuna hizo lo mismo. Saltaban del alambrado para celebrar con ellos y les convidaban algun elixir paravalanchero…

Extrañado por la situación , uno de los comentaristas se acercó para preguntarle a uno de los jugadores porque celebraban tanto si habían perdido. El Colifato les respondió simplemente
“  Porque nos hemos dado cuenta que no hay regla que pueda atar nuestro arte, porque mientras Los Cuerdos hagan goles ,aquí adentro de este estadio, en esta cancha, significa que nosotros podemos hacer mucho más allá  afuera, sin reglas, sin premeditaciones, sin estructuras, sin jaulas mentales… Solo con el corazón y la belleza que entregan la magia, las artes y sobre todo La poesía de la vida. Porque de eso se trata la vida. De celebrarla. De Celebrarla día a dia”


FIN



martes, 24 de febrero de 2015

Viaje al sur en dos ruedas III



Comienzo a acomodar las fotos una a una de este viaje maravilloso que tuve y hace unos dias que vengo ensayando miles de millones de palabras que puedan expresar lo hermoso que fue viajar arriba de La Turquita a traves de La Patagonia. Ya ayer mientras hacia mis ultimos kilometros arriba de su montura desde Viedma hasta Bahia Blanca , pensaba lo que me habian dado y lo que me habian dejado. Pasé varias, no se si todas Pero las pasé.

Viajar y sobre todo manejar se componen de ese elemento magico que es el atravesar el tiempo y el espacio, desubjetivisarnos, olvidarnos por un rato de la coctelera de mierda que nos da vuelta de tanto en tanto y poder agarrar los problemas desde otro lugar. Mirar alrededor de uno y sentirse enormemente pequeñito. No ser nada y serlo todo a la vez. De tanto en tanto me quejaba por la velocidad de mi Turquita, pero entendi y comprendí la importancia de la constancia en el andar y andar. Ojala pudieramos aplicarlo en la vida. No apurarnos, disfrutar el camino de las cosas. De todo , del día a día, del amor, de la vida. Guardé en la memoria la tranquilidad que tienen los costados de las rutas cuando uno se frena a fumar un pucho y a darle descanso al motor , y ver como los autos pasan a todo culo quizas sin importarle lo que los rodea. No huelen, no oyen, no ven. Atravesé una nube y sentí como la humedad me acariciaba cada uno de mis poros, senti la lluvia caer y mezclarse con las lagrimas que te saca el frio, saboreamos la tierra en los caminos de ripio y lo más fantastico fue pasar por abajo de un arco iris. No se si la vida me volverá a presentar tal experiencia, pero sé que es una buena excusa para hacer ronronear a La Turca y salir a la ruta cada vez que se me explote el calefón.

La moto es pequeña, es riesgosa y si Eolo se las agara con vos, fuiste. Pero todo eso tambien la convierte en una excusa para crecer. Crecer kilometro a kilometro. Pensarse , quererse y siempre un poquito más que hace unos kilometros. Porque en definitiva somos sencillos, nos quieren vender que cada dia necesitamos más cosas para ser felices. El ultimo celular, el ultimo I phone, el ultimo... el ultimo... el ultimo.... todo lo ultimo. Y no te das cuenta que para lo ultimo quedaste vos. Agradezco mucho a todos los que me acompañaron en este viaje, a todos los que conoci compartiendo ruta, a todos los que se cayeron conmigo y se volvieron a levantar, a los que saborearon el mismo polvo del ripio que nosotros, a los que se lastimaron y gotearon su sangre en la tierra, a los que nos bancaron, a los que nos tiraron un Aguante, al ferroviario que me dijo que ir con un 125 es aventura, ¡eso es aventura!. A ellos Gracias. A los Dioses. Febo, Tlaloc, Eolo, Cirse. A ellos que se presentaron de un modo u otro para complicarme o para ayudarme a seguir. Que no les guardo resentimiento, que a ellos gracias encontré la redencion que necesitaba mi alma y yo. Que a ellos gracias superé cada uno de los obstaculos que tuve (incluyendo el choque, caida y raspon) que a ellos gracias me di cuenta que a cada Kilometro crecía más y más . Porque hace un mes y medio que me fui de casa. Porque hace 5000 km que sé mucho más de mi.


Gracias Turquita. Por muchos viajes más!

Viaje al sur en dos ruedas II



La cosa siguió.

Ayer despues de pensar un largo rato si debía quedarme o no en Choele Choel, decidí que lo mejor sería hacer mis petates y marcharme. Me venía todo muy bien. Precios accesibles, y camping gratarola por ser motoquero. Ese dia me entere que la dueña tambien lo era. En el camping habia banda de familias y no pude hablar con nadie, salvo con unos pibitos que me hice amigos el dia anterior compartiendo un vino y un fernulo. No quiero dejar de mencionar el barcito de La Isla que vendia el fernulo a $30 y la birra a $25. De algo me estoy arrepintiendo ahora que me fui. Como decía... armé las cosas, esta vez un poco mejor. Puse las sogas, los elasticos, acomode las alforjas y cuando ya estaba listo... me habia quedado un par de zapatillas afuera. Las colgue de las mochilas y le dio un toque artistico, urbano, rutero. Una vez listo puse a calentar la moto. Me esperaban unos 250km hasta Neuquen que era mi proxima parada. Ya eran las 5 de la tarde y el sol estaba bajando. Aca tarda un poco más en anochecer asi que se volvia ideal la ruta para andarla. Al salir de Choele choel habia un rati junior parando coches, como pense que no me necesitaría me hice a un lado y seguí. Pero el rati cuan juez de linea me pitó al instante. Ahi nomas me reprendio por ir por la banquina. Yo no habia ido por la banquina pero ustedes saben como es discutir con los cabeza de termo estos... asi que dije que si a todo. Pidio papeles, se los di y me reprendio otra vez más antes de irme. Guacho aprende a afeitarte y despues hablamos... pensé. Comencé el trayecto y la zona se presentaba aun semidesertica. vegetacion baja y mucha tierra seca. Es increible como al andar tantos km por esta zona uno va notando los grandes cambios que tiene la misma. A los pocos km ya comenzaban a aparecer unos alamos en fila y el color se convertia en un verde cada vez más intenso. La temperatura baja mucho cuando uno pasa por estas zonas. Pareciera que a uno lo saludan al pasar, el viento los mueve de aqui para alla y el atardecer dejó un hilito dorado a mi izquierda que acompañaba con unos enormes rayos de sol que uno podìa ver reflejados alla al fondo de la carretera. La ruta se presento nuevamente recta, pero esta vez sucedio que pasaba por el medio de unos pueblos, por lo que el transito se enlentecio enormemente al tener un camion de YPF adelante. Se volvia imposible pasarlo. Asi fue que hicimos como 40km con el YPF adelante. En un momento los que tenia adelante se empezaron a mandar y me tocaba a mi. Intente en algunas oportunidades pero no me daba la nasta. Venian muchos autos de lado izquierdo y el forro del camion no bajaba la velocidad. En una ocasion y ya apretado por el transito decidí mandarme. Miré y alla a lo lejos se veia venir un auto, pero me daba el tiempo si el forro del camion me dejaba pasar. No fue así... Cuando decidi mandarme el camion se mantuvo en su velocidad y el que venía de frente se corrio un poco para el lado de la banquina, pasando yo entre medio de ambos y finito por entre los dos. Se me detuvo el corazon al pasar por ahi. Al rato pense que habia muerto y que esto era solo la continuidad de aquello que habia emprendido. Hice unos Km más y llegue a cipoletti. Desesperado fui al primer almacen que vi y me quise comprar un jugo cipoletti. Malas noticias. No existe más. Un poco ofuscado pasé el trago amargo con algo mas amargo. Un porron de patagonia... no se porque me pinto el finoli, y lo acompañe con unas rueditas de pizza, sentado en una plaza. Debo confesar que aqui el cansancio se me habia caido sobre las espaldas y ya me habia relajado. Necesitaba encontrar un lugar para parar, pero esto es una ciudad y no acepta poligrillos como uno. En un club me quisieron cobrar $300 la noche por la carpa y en el municipal, que antes era gratis... antes de que le peguen un corchazo a un fulano y la cosa se pudrio y nunca más. Ya eran las 10 de la noche y no tenia mas ganas de nada. Me acerque a una feria de artesanos y pocos tenian idea de algo. Que artesanos chic! estos... Hasta que uno menciono un lugar... Plottier, a unos 10 km de ahi. En ese momento no tenia mas ganas de andar con La Turca, asi que nos fuimos a un festival que hacia el PTS por los 43 estudiantes mexicanos. Tarde un rato en encontrarlos pero llegue. Me puse a hablar con algunos y no se si por mi cansancio o por que eran medios ariscos, costaba sacarles un bocado. Hasta que logre armar un parrafo entre todos los datos que me habian tirado y decidi ir a Plottier. Al llegar estaba todo apagado. Es un pueblo, por mas que digan que es una ciudad, es un pueblo, no jodan. Fui hasta la terminal que era el dato que tenia- " atras de la terminal está el camping" Me meti, pregunté y una señora me indico que me meta por un camino oscuro que habia. Tipo tunel de Amerika y que le dé hasta el fondo. Un cartel me desoriento pero pronto volvi a encontrar el rumbo. Al llegar habia unos grupos de borrachos inofensivos y otros màs por alla. El camping queda al lado del rio. Inmediatamente arme la carpusa cerca del mismo y me fui a dormir. Cai muerto, muerto. Hoy me desperté, me apronté unos mates y nuevamente me invadio la duda. Me quedo o marcho? y aca estoy yendo para Bariloche. Creo que antes voy a pasar por Piedra del Aguila que dicen que esta muy bueno.


Hasta pronto y ya les contarè como es el resto. Solo me queda pensar una cosa... Rutero no hay ruta solo se hace al rutear. Buenos Humos y nos vemos más alla.

Viaje al Sur en dos ruedas I



Siendo las 10 am mi tren arribó a la estación de Bahia Blanca. El meseo del tren me permitio conciliar un buen sueño aunque no el suficiente. Medio en biaba y medio ansioso me dispuse a ir por La Turquita que me esperaba en el furgón. Fui hasta allí y pispeando de reojo no la vi. Me asusté. Pensé que la habían hecho lata de atún, pero no, allí estaba medio escondida, al verla asomar por parte de los furgoneros el alma volvió al cuerpo. Con ayuda la bajamos y me dispuse a instalarle el parabrisa que me había comprado y a armarla para viajar. El calor era insostenible pero tenía que dejarla 10 puntos , o 9 , conociendome a mi... el 10 es casi imposible. Una vez armada La Turca le pregunté a un ferroviario si estaba lejos del mar (?)... me dijo que si. pero si quería chapusear tenía el Lago Maldonado. Sin dudar me fui hasta alli para meterme de una zambullida, pero tenía que volver a desarmar a La Turca, ya que el estacionamiento y el Lago estaban distantes. Di media vuelta y bajo el rayo intempestivo del sol me fui a buscar algo de alimento y de orientacion en una estacion de Servicio... tambien encontré aire acondicionado y me quedè un ratito. Me clavé un sanguche de crudo, una paso de los toros y profesionalice mi mision comprandome un mapa de rutas que me fajaron (80$)... Pero bue, todo sea por llegar a destino pensé, mientras morfaba el crudo. Pasado un rato me subí a la cinta de cemento, y digo Cinta porque es una graaaaaaaaaan linea recta la Ruta Nacional 22. Zarpada eh... Hice unos kilometros más y siguiendo el consejo de los amigos pare a cargar nafta aunque no fuera necesaria... uno nunca puede saber cuando le va a faltar. El Calor seguía partiendo y ahora me había propuesto un objetivo. Rio Colorado, La Pampa. Terminé de cruzar la cola de Buenos Aires y entré en La Pampa, mi tierra prometida ( mas tierra que promesa) Si bien no es desertico, la vegetación . Este tramo se hizo excesivamente largo. No hubo una gota de civilizacion en los 150 km que hice. La sed, el calor y la soledad estaban comenzando a hacer que me falle la torre de control. Perdí la vision del ojo derecho, algo raro, pero era como que no registraba para ese lado. Pestañé unas veces y se repuso, aunque me asusté un poco y decidí parar en una arboleda. Moría por unas gotas de agua. A la sed que traía se le sumó la desesperacion de no encontrar 2 putos atomos de hidrogeno que se combinen con uno de oxigeno y me dieran un poco de agua. Hice unos Km más y ya por las fallas internas que venía trayendo me prometí a mi y a La Turca parar donde pudieramos resguardarnos un poco de la sombra. Se nos dio una arboleda donde habia una camioneta parada. Giramos a la izquierda y nos metimos de lleno, esperando un poco de frescor y relajo. Nada de eso. El viento era caluroso y seco, un golpe en los huevos mismo. Caminé un poco y vi botellas tiradas, las investigué esperando encontrar los putos atomos anteriormente mencionados... nada... solo una turba iracunda de moscas que se la agarró conmigo y que inmediatamente me obligaron a hacer mis petates y marcharme. Los de la camioneta me desearon buen viaje y arrancaron. Quedar solo , solo, me desesperó. Ya no tenía salvacion, ¿ por que no les caretee un poco de agua? aunque sea destilada del motor, algo... Faaaaa lo que daría por un poco de agua, nunca me falto tanto. Arrancamos y nos fuimos a una velocidad minima. Me creía Paty en la sarten, la diferencia radicaba en que la sarten es redonda y esta ruta es reeeeeeeeecta reeeeeeeeeecta. Tenía la boca tan seca que la llevaba abierta para que se airee un poco. Funcionaba , pero al rato me di cuenta que se me secaba más por la tierra y el calor. Solo aceleraba y rogaba encontrar un lugar... como a los 50 km empezaron a aparecer unos carteles salvadores. RIO COLORADO, LA PAMPA... pero faltaban otros tantos km para llegar. Despues de un rato se me dio... UNA ESTACION DE SERVICIO... Sin dudarlo paré, dejé la moto con la llave puesta y me meti en el kioskito. Me agarré un agua tonica. Tenía dos personas adelante... y a la primera no le andaba la tarjeta ¿Ley de Murphy? No sé. Pero me la estaban dando a mi. Sin dudar abrí la lata en la fila y me la baje a la mitad de un trago. SIn duda el Agua tonica mas rica de la vida. Al terminarla y no contento con eso me compre una Sierra de los padres que creo que era de Citrus. Un litro y medio a bodega y seguir. La cabeza me estallaba, pero sabía que habia cerca un rio. Le pregunte al playero que me dijo que estaba a 3 Km. Allá me mandé y pidiendo pista aterricé en un camping a la vera del mismo. No dije ni hola, miré de reojo al entrar y me mandé al agua de frente mantecol. Antes saqué todo lo que tenía en los bolsillos. Conozco el caso de un amigo que se metió con las llaves del auto y despues tuvo que hacer la gran Mc Gyver. Atiné a dudar un toque si me debìa meter con mi bermuda de Jean. Pero mientras trataba de elaborar el pensamiento ya estaba nadando en el Rio Colorado de mi querida Pampa. Estuve ahi hasta las 5, me prometí no volver a sufrir el calor que había tenido, así que esperé que baje un poquito el sol y así con las bolas en remojo me enfrenté de vuelta a la Cinta de Asfalto. HIce unos Km màs y sin darme cuenta había cruzado otra provincia, ahora entraba en Rio Negro y el destino serìa Choel Choele. Unos 150km más. Al tiempito de rodar un fuerte viento se levantó, el cual me complicaba el manejo. De a ratos me tiraba para un lado, de a ratos para el otro. Decidí que lo mejor sería mantener una velocidad no muy fuerte, pero constante y preferiblemente del lado derecho de la ruta. Mejor caerme en los matorrales que terminar en la parrillla de un Scania. Al poco tiempo atravesé un tornadito que casi me tira a la mierda, pero no paso a mayores. De mi lado izquierdo se veía una zarpada tormenta, rayos y lluvia alla a lo lejos. Comenzaba una carrera contra la tormenta. Al toque nomás me alcanzó la lluvia. Primero unas gotitas y luego un poco más fuerte. Y ahi una nueva pregunta ¿ donde paro? sin respuesta alguna le di y le di para adelante. Lejos de putear me dispuse a interpretar todo como un mensaje de Tlaloc (Dios Azteca de la lluvia y con quien he vivido grandes experiencias) Al fondo se veia un claro de luz. Ese era mi punto, debía llegar hasta alla, Pero Tlaloc iba cabeza a cabeza conmigo. Hasta que por fin pude llegar al lugar donde ya no llovía. Luego de 80 km con lluvia y viento en contra, me había prometido que donde pudiera pararia a sacar unas fotos por ese gran momento, fumarme un pucho y poner musica... Así lo hice, puse a Joe Strummer en el parlantito y seguí... Hasta que por liebre me alcanzò la tortuga. Otra vez Tlaloc y ahora mucho más zarpado. Otros 80 km abajo de la lluvia. Hasta llegar a Choel choel, Donde magicamente Tlaloc me despidío y siguio su camino por la ruta. Al llegar unas cumbias me acompañaban y ya mi cara era otra. Aunque ajada por el sol y por la tormenta, tenía el gesto duro pero el alma ablandada por la tranquilidad de estar en casa, en mi casa por un rato... Me dirigi al camping que me habian aconsejado, LA Isla. ( es una isla literalmente hablando). Entré, saludé a la encargada y le dije que queria acampar. Me dijo "adelante" , le pregunte cuanto serìa y me dijo que a los Motoqueros no les cobraba, "Encima que hacen el sacrificio de venir hasta aca, no les vamos a cobrar" Y ahí me di cuenta de que todo , pero todo había valido la pena.

Me quedo un mes aca.

Chau amigxs.


Y lo que es màs importante. Al mal tiempo, buena cara. Capaz sacas algo!





domingo, 9 de noviembre de 2014

AUN LIBRE

En los sublimes atardeceres de la vida encontramos a dios pintándonos el cielo, regalándonos colores mágicos, nubes de espuma de afeitar , con forma o sin forma. El sol cae anaranjado como una pequeña bola lenta de fuego y empieza a teñir el espacio de ese color. El verde del pasto se eleva, se intensifica. Los arboles apenas se mueven y airean: y algunos lloran por el anochecer. Un leve viento comienza a anunciar lo que ya no se puede evitar. La noche. Porque está ahí, acechando, esperando que nos adentremos en ella, para mirarla, apreciarla, conocerla. Pero no todo es oscuridad. Hay estrellas, estrellitas, cometas, nubes violetas y ella. La luna con su cara inconfundible. Mientras tanto yo relajo y me dejo llevar. No me doy cuenta y comienzo a flotar, me acerco al cielo, Juego allá arriba. ¿ quien me va a bajar? hoy puedo volar. Y puedo volar más allá, al infinito. Total, ¿ quien me va a bajar? Y sigo libre. Soy libre porque acá adentro, en la coctelera, no me persigue nadie. Sólo me puedo perseguir yo... Y hoy decidí hacerme compañía. Salir conmigo mismo y disfrutar. Disfrutar de que estoy vivo, de que puedo levantarme cuantas veces me caiga, con el parpado cortado y la nariz destrozada.Aun puedo seguir. Decirme al oido. " Dale, aguantá, un round más. ¿Un round más? Miles de Rounds más. No me vencerán mientras siga latiendo. No me vencerán mientras mi sangre siga cayendo derramada en la tierra que me respira. No me vencerán mientras siga siendo libre. Acá... en mi coctelera universal.

viernes, 31 de octubre de 2014

Podria!

Podria arrepentirme de haberte conocido, de haberte querido. Podria arrepentirme de que hayas sido combustible del bobo que llevo en el pecho
Podria arrepentirme de haberme enamorado, de haberte dejado entrar en mis sueños.
De haber gritado tu nombre al viento, de prometerte lotes en la luna.
podria arrepentirme de haber guardado el sabor de tus besos y uno a uno atraparlos para que no se escapen.
Podria arrepentirme de haber querido ir hasta el fondo de tu pupila no dandome cuenta que eras tu quien iba hasta el fondo de la mia.

Podria arrepentirme de haber gastado los adoquines pateando a tu lado, esquivando a las estrellas, tarareandole a la luna las coplas mas inquietantes que mi alma jamas haya pronunciado.

Podria arrepentirme de quedarme horas mirandote dormir, como una sirena en la orilla del mar, y de recorrerte lentamente con mis dedos, para que quedes grabada en cada una de mis huellas.

Podria arrepentirme de recordar tu olor a traves del colchon, de conservar tus pelos en mi almohada, de guardar tus movimientos en las sabanas....

Podria arrepentirme...

PERO ME ARREPENTIRIA

viernes, 17 de octubre de 2014

Breve secreto sobre la eternidad. Solo para quienes hacen arte.

Breve secreto sobre la eternidad. Solo para quienes hacen arte.

Uno de los hechos a los que más le tememos es a la muerte. Nunca sé si por el modo en que ella será o por temor a lo desconocido, “ al que hay después”. Allí se confluyen varias teorías y todas son tan válidas como ellas mismas y quien las cree. También hay otro temor y creo que este es mucho más compartido por la entereza de la especie y es el sentimiento al abondono de los que quedan acá. Los vamos a extrañar. De hecho, a cuantos extrañamos que se han ido de viaje hacia allá, hacia desde donde ya no se vuelve.
Lo mismo y en mayor profundidad pienso de los artistas. De aquellos que hacen arte, bueno , malo , lindo , feo, contestatario, rebelde, apacible , sumiso, inverosímil, utópico, contemplativo o como gusten calificarlo. Quien hace arte lo siente dentro del pecho y lo vomita, no hay con que darle, aunque se lo aguante lo tiene que largar. Después la sociedad lo juzgará y le pondrá un valor. Pero no es aquí donde quiero detenerme.
Si me permite el lector me voy a poner en el lugar de quien hace arte de una manera activa. Produce, tira la piedra, piensa y siente en pos de tal hecho divino. Somos parte de los que tratamos de ganarle un poquito la pulseada a la realidad. Escapar.
Para los artistas sus obras son sus  hijos. Son producto de la más maravillosa inspiración. Un pintor puede estar viendo un atardecer en las sierras y sentir que esa paleta de colores que le está regalando el cielo es motivo para plasmar en un lienzo. El actor puede sentir tanto amor por un personaje como por un hermano mismo, gemelo de sus mayores miserias. Y sin embargo quererlo.
Una bailarina puede sentir tanta belleza por la vida que no tiene otra manera de hacérselo saber más que moviéndose en el suelo, arrastrándose, para cada tanto dar un saltito y ser sostenida por vaya a saber que sentimiento, un ratito en el aire y su cuerpo es poesía. Como la del poeta que escucha una voz interior que lo invita a desplegar su pluma en un trance del que ni él se pueda hacer cargo. O el cineasta que puede cazar todas estas artes y contar una nueva manera de contar. Un músico puede suprimir las palabras para decir que ama, que odia o que tiene ganas de comer sándwiches de miga
El artista es un padre de su obra. El artista va a extrañar su arte cuando se vaya al otro mundo.
Ahora bien. Si podemos solamente ponernos en el lugar de una de las creencias que tenemos sobre la pos muerte  me gustaría hacerlo desde quienes creen en la reencarnación. Aquella que dice que morimos para luego renacer en otro cuerpo, otra vida, otra conciencia, otros nosotros. Siempre pienso que pistas se dejaría el artista para volver a encontrarse con su arte. Aquel que le brindó  las respuestas a todo lo que ni siquiera nunca se preguntó. Aquel arte que lo desveló, lo hizo perseguir su estrella. Piense simplemente que pista se dejaría para reencontrarse con su arte. Que mensaje. ¿Una firma? ¿ un mensaje encriptado? ¿ una mirada? ¿Un color? ¿Que?

Piénsese ahora reencarnado. Piense todas las obras que usted recorre. Piense si en realidad no está buscando su rastro en todas ellas. Un rastro que viene desde la primitividad y que hoy usted, artista reencarnado, está dejando para la posteridad

miércoles, 25 de junio de 2014

NO SE





No se cuantas flores adornaran mi tumba

ni quienes las llevaran

No se quienes las vendrán a regar

o serán solo las lagrimas que el cielo me ha de confiar.

No se si me recordarán o preferirán olvidarme. O si mis palabras se marquen en algun papel, en alguna pared, en algun corazon.

Tampoco se si rencarnaré, subiré a los cielos o bajaré al septimo infierno.

Quizas sea energía en movimiento. No sé...

Solo sé que mientras no me olvides . No moriré

domingo, 15 de diciembre de 2013

¿Y si el Peche no murio?



¿Y Si el Peche no murio?




La historia no tendria nada de particular sino fuese porque en un corto periodo de tiempo la vida me cruzo con un artista, quizas uno de los ultimos bohemios de la tierra, un arrabalero del oeste, un poeta, un incomodo, un sincero, un buen tipo, pero sobre todo un gran ser. Se presento ante mi como Hugo, pero lo conocían como El Peche, de Buenos Aires Negro,agrupación en la que no solo tenía la responsabilidad de cantar, sino que ademas les pedía que le pongan ritmo a sus vivencias.

La historia que me une con Peche es particular.

Hace unos cuantos años, cuando laburaba de cadete, iba de aca para alla. Podía estar en Barracas a una hora y en devoto quince minutos después, podia dejar un sobre en La Boca o perderme en el temeroso San Martín. Las opciones de mis días eran variadas pero se enfrascaban en la rutina de hacer lo que a mis jefes se le ocurriese. Un Che Pibe. De aca para alla como bola de loco. Buscaba romper la rutina a través de las lecturas. Siempre un libro me acompañaba y siempre un cuaderno se disponía a recibir mis pensamientos mas apocrifos en nombre de la espera y la reflexion ( por tal de no estar en una cola de banco era capaz de cualquier cosa)

Como decía , la vida me traía de aca para alla y yo era un naufrago con destino en los transportes publicos. Bajate aca, subite alla , combina con tal linea , dobla a la izquierda. Ojo donde te metes. Estos sacudones intempestivos de mi destino prefigurado me llevaban muchas veces a exiliarme de la tierra en pensamiento ultra mundanos y paganos.

La vida no me deparaba muchas sorpresas. Pero sin duda la que más recuerdo es la que conocí al Peche.

Fue una tarde de verano. Yo estaba viajando en el subte B, cuando viniendo de Villa Urquiza para luego subirme al Tren San Martín que me llevaria a mi Oeste tan querido para perderme entre las callejuelas de Hurlingham. Decía, me encontraba en el subte cuando de repente veo que en el estante que se encuentra arriba de los asientos habia un bolso. Decidí tomarlo y ver que habia adentro. Allí habia cuadernos, algun libro, una revista, una agenda llena de telefonos ( como en la vieja era) y vaya a saber cuanta cosa mas que no me atreví a investigar. Lo primero que pense era que le habian zarpado el bolso a algun pobre infeliz y que lo habian dejado pelado. Así que me puse a investigar los cuadernos a ver si encontraba algo. Alli encontre poesias y anotaciones por millones, de una riqueza incalculable. Conocía el escrito pero no al escritor. Pero su pluma me delataba que me encontraba sin duda ante un hijo de Virgilio, Dios de la poesía. Un sensible, un duro, un incomodo que se atrevia a mojarle la oreja a la puta realidad. Y así fue que buceando entre sus anotaciones fui a su agenda. Allí encontre algunos numeros. Lo llamé a el pero no me atendio. Llame a un segundo telefono que figuraba en la agenda.

- Hola ¿que tal? Mira te llamo por que acabo de encontrar un bolso gris con cosas y vi que tenia este telefono. No se si se lo robaron o que

- ¿Donde lo encontraste?

- En el subte…

- Uy si, debe ser el de mi compañero que se lo olvido. Ahora le digo que se comunique con vos.

- Ah mira, intente comunicarme con el pero no me atendio.

- Ahora lo ubico porque andaba re preocupado

- Bueno espero tu llamado




Al rato seguí mi camino esperando ese llamado. Me agarro subiendo al tren.




. Hola soy Hugo, recien hablaste con mi mujer, me dijo que encontraste mi bolso.

- si, así es, mira yo me estoy yendo para Hurlingham, no se donde andas vos, pero podemos combinar.

- Uy buenisimo yo estoy cerca, si te parece nos encontramos por ahí.

- Bueno, de una, cuando aterrice por alla te llamo y arreglamos




Subido al tren me senté en un asiento cerca de la ventanilla. Las ventanillas del San Martín componen una de las más lindas pinturas que haya podido ver. A uno le pega el sol justo en el hombro y los paisajes que le pintan a la mirada son de temible admiración. Siempre siento cierto anhelo con Santos Lugares, o me veo entre lineas de Dolina paseando por Devoto, y me pierdo en los rosales que crecen al costado de la via. Estas imágenes las distraía cada tanto husmeando en los escritos del Peche. Notaba que lo que escribia y lo que yo veia eran dignos de acompañarse como un vals, como un tango, como un abrazo a los lugares. Eso era el Peche.




Llegué a Hurlingham, hice lo que tenia que hacer y después me comunique de vuelta con Hugo. Arreglamos un lugar de encuentro y allá nos vimos. En un boulevard que desconozco el nombre. Nos juntamos y me dio un abrazo, me convido un cigarro y caminamos un rato. Nunca dejo de agradecerme. Hablamos un rato sobre la vida. Me conto de su Buenos Aires Negro y yo le comente de mi radio. Lamentó no tener un cobre para agradecerme. Pero a cambio me convido dos cigarros más. Uno para compartir con el y otro “para la oreja”. Seguimos caminando y hablando un poco de la vida. Le confesé haber cometido el beligerante acto de leer sus cuadernos y me vi en la obligación de felicitarlo. Se mostró agradecido y lleno de humildad. Lo invité a la radio a que venga algun dia a tocar, a cantar, el me dijo que encantado … me pregunto donde vivía y le dije que cerca de Congreso, justo por donde el laburaba Acertado me comentó que pronto me estaría llamando para acercarme un disco a mi casa y compartir unos mates.

El tiempo pasó y Peche aun no me llamo. Leí por ahí que lo habían asesinado en un hecho confuso, quizas un hecho que el mismo hubiese podido escribir en algun tango. Quizas fue dueño de su destino.

Lo que si. Hoy un par de años después, creo que Peche no murió, creo que no pudo morir. Aún me debe un disco y unos amargos.




Hace un tiempo, Cristina ,su mujer, me dijo de acercarme su disco para cumplir la palabra del Peche...







Perdon, pero aún espero que me lo traiga él.











martes, 29 de noviembre de 2011

Que nos queda...

Que le queda a la vida. , si no nos animamos a arrebatarle un sueño, a ganarle una pulseada. A llevarla contra las cuerdas hasta que suene la campana

Que le queda a la vida, si nunca nos atrevemos a falsearla, a mentirle , a engañarla, distraerla… para que se nos pierda a la vuelta de la esquina donde doblan los sentimientos y aparecen los razonamientos.

Que le queda a la vida, si nunca nos atrevemos a llorarla, a lamentarla a sentir la piedra en la garganta , el taladro ventricular que te agujerea el pecho.

Que le queda, si ninguna lagrima se nos derrama por ella…

Y que le queda si te callas todos los TE AMO que llevas en los bolsillos y que no los sacas por miedo a que se te pierdan, a que te encajen un billete falso, a que no te den vuelto…

y

Que le queda a la vida si no pegamos un paso desdoblado que nos desemboca en alguna callejuela atorranta donde un gato subido a un arbol eclipsa a la luna y un bandoneon resonga penas ajenas, penas de otro que se hacen propias.

Que nos queda de la vida , si nunca pedimos un deseo, ni vimos una estrella fugaz. Ni gritamos un gol, ni acariciamos el cielo ,sea bajo o sea alto… tocarlo, mover las nubes.

Que nos queda de la vida

Si nunca recibimos el amanecer con el amor al pecho, ni nos quedamos eternas noches regalando terrenos en la luna

Que nos queda de la vida , si solo conocemos el sabor del azucar y las mieles de la victoria, pero nunca probamos el limon avinagrado de la derrota.

¿Que nos queda de la vida si nada de esto vivimos?

¡NADA!

Porque parte de esto es

LA VIDA

Y hay que VIVIRLA


(PARA QUE NOS QUEDE ALGO)


martes, 15 de noviembre de 2011

YA MI ANGEL

Ya mi Angel no anda en vuelo rasante por la ciudad. ni se confunde con las nubes al pasar.
ya mi Angel no es un ser alado y de blanco cristal.
ni sus alas se despliegan al infinito, ni alcanza las alturas que antes solía alcanzar.
Es que mi Angel fue en busca del sol y la luz lo encandilo, se enredo con las alas de otro Angel y se desestabilizó
Cayó en picada, el aire le corto la cara y le quemó las alas. Quedó inerte en el suelo un largo rato.
Al despertar sintió un amargor en la boca. Habiase estampado contra el suelo.
Al levantar la mirada y verse vivo, vio que habia otros angeles parecidos alrededor
Ahora mi Angel es marron y de barro
y camina por la tierra.
ya mi angel no es angel
mi angel
es como yo!

miércoles, 12 de octubre de 2011

Encuentro de dos especies


Una a una las gotas han estado repiqueteando en el techo de mi carpa.
Cuando Eolo sopla, las ramas de los arboles se mueven y las gotas caen mas pesadas.
La lluvia me invita a quedarme puertas adentro.
La bolsa hasta las narices y una almohada improvisada con ropas son mis lujos.
De cuando en cuando cambio mi posición, soy como un pollo rotizado: Hombro derecho, nuca, hombro izquierdo, pecho. y asi voy rotando cada tanto.
No se para cuanto tiempo mas tenga aqui, la lluvia no cesa y mi vientre comenzó a hacer sus primeros reclamos. Tengo tres galletitas rancias, no se si usarlas o esperar un poco mas.
Los vientos se intensifican doblando toda la estructura de la carpa, pareciera que vamos a salir volando carpa, bolsa, yo y galletitas. Me subo la bolsa hasta los ojos.
Algun bicho desprevenido busca refugio en el techo de mi carpa. Lo agarro y lo invito a entrar. Despues de todo no estoy tan solo. No estamos. Ahora somos dos en este lio. Lo miro y desconozco su identidad, así que solo lo llamo bicho. Le convido unas migajas de mis galletas rancias y nos disponemos a desayunar. Aparentemente tiene mucho hambre.
Descargo mis penas, le cuento un poco de mi vida y creo que el de la suya.
Apoyamos las orejas (aunque el no tiene) en el suelo de la carpa, buscamos el latido de la tierra. El mueve las antenas aceptando que algo escucha.
Prosigo a agarrarlo con mis dedos y el se va de la punta de mi indice derecho a los nudillos, muñeca, brazo, hombro, pecho y se queda ahi quietito, cerca del corazon, acostado. Acostados. Lo acaricio un poco y me invita a cerrar los ojos, a descansar un poco.
Para cuando desperte me encontraba boca abajo. Busque desesperadamente al bicho y no lo encontre. me fije en cada rincon de la carpa, adentro del bolso, en las zapatillas, en el paquete de galletitas...
y lo encontre...
Aplastado en mi pecho... cerca del corazón.